‘Yo soy tocador de piano; quiero ser pianista’

En entrevista exclusiva con la leyenda del jazz latino Eddie Palmieri, a raíz de su presentación en Chicago Symphony Center, el  próximo 16 de enero.

Victor R. Pérez, Especial para
Hispanic News Agency (HINA)
Nueva Yorl.-  Al hablar de edades, el pianista de jazz latino Eddie Palmieri, cuya trayectoria abarca más de cinco décadas, prefiere no usar el calendario gregoriano.
“El 15 de diciembre cumplí 28 años y estoy mejor que nunca”, dice vía telefónica desde la Costa Este a Negocios Now.
Es obvio que Palmieri está usando el calendario de su compadre, el trompetista cubano Alfredo “Chocolate” Armenteros.

“‘Chocolate’ dice que después de los 50 [años] uno vuelve a contar de uno. Yo tengo 28 años y ‘Chocolate’ tiene 35”, aclara entre risas.

Conversar con Eddie Palmieri es como escucharlo tocar jazz al piano: empieza con un tema  particular, lo armoniza con lecciones aprendidas de la vida y de la música sobre intrincados ritmos punteados por carcajadas, y lo termina haciendo gala de un compás impecable. En suma, se divierte.

Palmieri actúa en Chicago Symphony Center el 16 de enero, en su primera presentación en ese foro desde la década de los noventa.

“Es un honor tocar en Chicago”, dice. “La ciudad ha sido muy cariñosa conmigo”.

“Me dieron el Walk of Fame en Chicago y me lo dieron gratis, no como en California”, agrega al referirse a su nombre inscrito en el Paseo Boricua del barrio de Humboldt Park.   

Adelanta que viene con todos sus metales y todas sus percusiones, “y yo en el piano” para tocar alrededor de 90 minutos.

A diferencia de maratónicos recitales del cantante de música mexicana, Vicente Fernández, que canta “hasta que el público deje de aplaudir”, Palmieri dice que la duración del show depende del promotor.

“Después del show Vicente se monta en su caballo y se va, pero yo tengo que pagar la guagua [el autobús]’”, explica en tono jocoso.

Sobre lo que puede esperar el público de Chicago de su actuación, dice:

“La música que mi grupo y yo generamos es la más excitante. Pura candela. Potencia concentrada. Yo no lo dudo; yo lo sé”.

Semejante seguridad, subraya, es producto de la constante práctica.

“Eddie Palmieri viene sincero, con preparación”, dice.  

Tras haber cosechado una decena de premios Grammy, grabado una treintena de álbumes y darle varias veces la vuelta al mundo con su jazz y salsa, Palmieri considera que la suerte no tiene cabida en el negocio de la música.

“La palabra ‘suerte’ sí existe, pero cuando la preparación se encuentra con la oportunidad, eso es un éxito”, señala. “Cada año me preparo más y más. Y eso me tiene el alma y el espíritu joven”.   

Palmieri ha llegado a los 78 años trabajando en cuatro CDs al mismo tiempo, uno de ellos, “Mi luz mayor” es un proyecto muy cercano a su corazón.

“Está dedicado a mi esposa Iraida”, dice. Doña Iraida murió en mayo de 2014.

“‘Mi luz mayor’ es el  nombre que me dio mi suegra”, agrega.

En el álbum colaboran, entre otros, la voz del salsero boricua Gilberto Santa Rosa, la guitarra eléctrica del mexicano Santana, y la inspiración del pianista cubano Chucho Valdés, coautor de “Mi luz mayor”.

¿Acaso Eddie Palmieri tiene una asignatura pendiente a esta altura del partido?

“Aprender piano”, afirma en tono serio. “Yo soy tocador de piano. Quiero ser pianista para que los estudiantes de atrás vean que nunca se para de aprender”.

Tal constante desarrollo profesional, dijo, es su legado.

“Prepárate lo mejor que puedas, no es adivinanza es sabiduría”, dijo. “Me encuentro bendecido por mi madre que me puso en el piano, por mi hermano que fue mi guía”.

“Si eres un músico respetable es porque tienes la preparación que ganaste por tu estudio”, prosigue.  “Prepárate para cuando cojas la tarima, la cojas con tremendo orgullo para representar la cultura latina. Ese es el destino mío: representar esa música”.

Puede solicitar foto en alta resolución al correo editor@hinaonline.com

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